¿Cómo mantener adecuadamente un parque infantil público?
Los parques infantiles públicos son muy populares. Son lugares donde los niños pueden pasarlo muy bien y también conocer nuevos amigos.
Sin embargo, hay que recordar que la diversión debe ir de la mano de la seguridad, sobre todo en zonas a las que tienen acceso muchas otras personas. El cuidado de un equipamiento público es, en primer lugar, responsabilidad del propietario o gestor. Debe asegurarse de que se lleve a cabo una inspección posterior al montaje en cuanto el parque infantil esté listo para su uso. Su objetivo principal es detectar todas las irregularidades en la construcción y el equipamiento adicional, así como en los documentos entregados. Esto es muy importante porque a veces se extravían las tarjetas de garantía o las instrucciones de funcionamiento, que son muy importantes para las operaciones posteriores.
Por supuesto, el trabajo del propietario no termina ahí. El siguiente paso es colocar un tablón de información y normas y reglamentos en el recinto. Éstas deben incluir una lista de teléfonos de emergencia, el contacto con el administrador, las normas de uso de las distintas instalaciones y el comportamiento en el recinto. Las normas y reglamentos pueden adaptarse libremente, por ejemplo, a la ubicación, al uso extremadamente elevado o al riesgo de vandalismo frecuente. Si no encuentras estos elementos, plantéate si merece la pena pasar tiempo con tu hijo en un lugar así.
Inspecciones y trabajos de mantenimiento
El director está obligado a establecer un registro de inspecciones y a designar personal para llevar a cabo dicha supervisión. Deben ser competentes y estar debidamente formados. Todas las reparaciones y evaluaciones del estado deben documentarse. Según las normas EN 1176-1 y 7, deben llevarse a cabo tres tipos de inspecciones de los parques infantiles:
- Inspección rutinaria: un mínimo de una vez a la semana. Se conoce como inspección visual y consiste en comprobar la limpieza de toda la zona, el estado del pavimento, la integridad y el desgaste del equipamiento y cualquier daño importante visible.
- Comprobación funcional: cada 1-3 meses o según recomiende el fabricante. La parte más importante de esto es una evaluación detallada de la estabilidad, funcionalidad y desgaste de todo el equipo. Esta inspección debe realizarla una persona con experiencia que pueda evaluar con precisión los fallos.
- Inspección básica: al menos una vez al año, realizada por personas autorizadas que conozcan la normativa pertinente. Es una inspección muy minuciosa de todos los elementos, estructuras, terreno y pavimento. Se centra en comprobar la evaluación de la seguridad y los cambios causados por las condiciones meteorológicas, como la corrosión o el agrietamiento y la putrefacción en el caso de los parques infantiles de madera.
Cualquier anomalía debe comunicarse inmediatamente al encargado y los elementos que supongan un riesgo para la seguridad deben asegurarse adecuadamente y ponerse fuera de servicio. Se recomienda un mantenimiento regular del equipo, así como de la construcción de la plaza, por ejemplo mediante impregnación o aplicación de agentes anticorrosivos.
Los usuarios también pueden, y deben, cuidar los parques infantiles públicos. Si observas algo preocupante, ponte inmediatamente en contacto con el propietario. Respeta las normas y reglamentos vigentes y el parque infantil servirá a tus hijos y a sus amigos durante mucho tiempo.
